Gracias mi Señor por los que me has enseñado por medio de
hijos e hijas tuyos, que se fueron presentando en mi caminar, gracias Señor
porque por medio de esas personas hoy me doy cuentas de tu amor por mí, hoy día
puedo ver y darme cuenta que desde pequeña has cuidado mis pasos, en cada
detalle haz sido fiel, no ha existido un día en el que me hayas dejado.
Te doy gracias por esas personas, siempre
están mi memoria y en mis oraciones, sigue bendiciéndolos por su constancia en
este camino. Gracias por tanto y estoy aquí con un corazón dispuesto a seguir
recibiendo de tus enseñanzas y para conocer a más personas valiosas para ti.
Amén.
``Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo
memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante del
Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro corazón y
de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo``
1Tesalonicenses 1:2-3
(RV)
Cuando somos seguidores de Jesús debemos tener en claro que
el amor y la diligencia por nuestros hermanos no puede cesar, al contrario
Pablo nos enseña que como hijos de Dios debemos de aumentar nuestro amor por
nuestros prójimos y las demás naciones, manteniendo siempre memoria de cada
persona a las cuales llevemos palabra de Dios, así como de las personas que han
llegado a nuestras vidas, darle gracias a Dios por sus vidas y por la
repercusión que tuvieron en nosotros.
Y como enseña Pablo a esos que llevar la
palabra de Dios a las naciones, que oraba sin cesar por cada nación que visito,
nunca se olvidó de los que hizo en ellas ni de los que en ellas aprendió,
siempre con el deseo de que conocieran la libertad que hay cuando seguimos a
Jesús con un corazón dispuesto a su obra.
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